Phillippe Pigouchet para Simon de Vostre – Impreso en París el 22 de agosto de 1487.

Los libros de Horas surgen en el siglo Xlll por un proceso de secularización de las prácticas de culto, al desear los laicos participar en su vida diaria de una devoción similar a la que tenía lugar en los monasterios. Se inicia así la costumbre del «rezo de las Horas», cuya práctica exigió la posesión de un libro que guiara la compleja estructura de los rezos diarios. Estos bellos libros, eran objeto de distinción y lujo al estar abundantemente ilustrados con iconografía del cristianismo medieval. Entre otras características, las letras Capitales eran pintadas con oro y a mano, con fondo azul y rojo. Las estampas eran en parte decorativas y otras historiadas y el texto se encuentra reglado en tinta roja.