COMBATE NAVAL DE IQUIQUE

COMBATE NAVAL DE IQUIQUE

AUTOR. THOMAS J. SOMERSCALE

En la madrugada del día 21 de Mayo de 1879, el vigía de la corbeta Esmeralda, que se encontraba resguardando el bloqueo del Puerto de Iquique, en manos Peruanas, dio la alarma de humos al norte, lo que presagiaba que naves enemigas se encontraban al acecho. El Capitán Arturo Prat Chacón que se encontraba al mando del buque de guerra, ordeno el zafarrancho de combate y previo a una patriótica alocución a su gente de que la bandera nacional jamás sería arriada, ordeno el zafarrancho de combate. Siendo la fuerza peruana muy superior a la frágil y antigua embarcación chilena, el Monitor Huáscar dirigido por el Capitán don Miguel Grau, embistió el buque chileno con tres espolonazos y la hundió, muriendo en la contienda el Capitán Prat, que en un gesto heroico salto al abordaje del monitor enemigo y parte importante de su tripulación y oficiales. En la batalla murieron ciento setenta y cuatro marinos chilenos. El cuadro representa el momento en que el Monitor Huáscar se apronta a dar el tercer espolonazo a la mártir Esmeralda y hundirla en el mar con su bandera al tope. En la pintura se aprecia al Comandante Uribe que tomo el puesto del Capitán Prat con su revólver en la mano y al teniente Serrano con su espada levantada en el brazo derecho, ambos en el castillo de popa del buque, en un gesto de inútil, y heroica resistencia. El fragor de la batalla se demuestra con la fuerza de las maquinas del monitor Huáscar, quien retrocede para tomar velocidad y embestir a la corbeta chilena, mientras que desde tierra las fuerzas peruana s disparan contra los sobrevivientes del naufragio. Esta pintura fue encomendada por el abogado y político chileno don Antonio Hunneus Gana (1870-1951) al Maestro inglés Mr. Thomas Somerscale, con fecha 14 de septiembre de 1911 y siendo entregada el día 23 de agosto de 1913. El precio de la pintura fue la suma de 150 libras esterlinas.

 

RETABLO DE LA FLAGELACIÓN DE CRISTO

RETABLO DE LA FLAGELACIÓN DE CRISTO

Autor: At. JUAN DE FLANDES Flandes c. 1465 – Palencia 1591

La obra que corresponde a un retablo de mayor envergadura, representa el momento en que los soldados de Caifás el Sumo sacerdote de los Judíos, azotan a Cristo antes de su Pasión y Muerte. Se puede observar a la manera renacentista los personajes con vestimentas de época observando el castigo y a los soldados asustados frente a la dignidad de Cristo, ante el sufrimiento. El pintor es considerado como uno de los mas importantes exponentes del Renacimiento en España y sirvió en la Corte de la Reina Isabel la Católica, a quién le hizo un célebre retrato que se conserva en el museo del Pardo, en Madrid.

 

RETARO DE TERESA WILMS MONTT

RETARO DE TERESA WILMS MONTT

Pintura de la célebre poetisa Teresa Wilms Montt, conocida con el seudónimo de Teresa de la Cruz ,óleo de 93 x 75 cm sobre tela, del destacado artista plástico español Julio Romero de Torres realizado en Madrid en el año 1920. En él, la inigualable imagen de Teresa Wilms Montt (joven escritora de 27 años de edad, al momento de esta obra; segunda de siete hermanas y perteneciente a una familia que dio cuatro presidentes a la República de Chile) aparece con un vestido púrpura y sosteniendo una Tanagra, que cautiva con su mirada a todo aquel que posarse al frente.
Expuesto en la famosa Galería Witcomb de Buenos Aires en Septiembre de 1922, junto con otras obras del artista en una muestra individual de gran éxito, y del cual se perdió su rastro hasta año 2018, cuando fue repatriado por la Fundación.
“Teresa Wilms fue la más grande poeta de la lengua castellana y que si hubiera tenido barbas, estaría en todas las academias de España” ( Gómez Carrillo). Se educó en su casa de Viña del Mar (Chile) con una institutriz francesa antigua actriz de la Comedie francaise de París, quién le enseño música, canto y actuación; luego de un desgraciado matrimonio con Gustavo Balmaceda Valdés, sobrino del Presidente de Chile don José Manuel Balmaceda, del cual tuvo dos hijas: Sylvia y Elisa, se auto exilio en Buenos Aires, a los 20 años, donde tomo contacto con el ambiente literario porteño, a través de la Revista Nosotros y del Diario La Nación, donde publicó tres libros de poemas de gran éxito literario. Posteriormente se radicó en Madrid y formó parte del grupo literario de la Generación del 98, con Unamuno, Gómez Carrillo, Vicente Huidobro y Valle Inclán, quien le prologó dos libros. En ese ambiente conoce al pintor Julio Romero de Torres, quien entusiasmado con su belleza la traspaso al lienzo. Finalmente, se suicidó en París, el día de Navidad del año 1921, a los 28 años, dejando un testimonio de mujer libertaria y rebelde frente a las normas estrictas que la sociedad imponía a las mujeres con intereses artísticos.