Taza de plata redonda de dos asas, de bordes lobulados y galonados, con figuras de flores y animales, en el centro con una flor estilizada y que se utilizaba para beber y catar el vino en los grandes banquetes, utilizando en su interior una piedra de BESOAR, que según la tradición árabe y española, permitía detectar los venenos y que se encontraba en los intestinos de los rumiantes y eran por cierto, muy apreciadas por los magnates.
Diámetro: 15 cm. Alto: 6 cm.
Material: plata, en su color
Origen: Capitanía General de Guatemala, siglo XVIII
Orfebre: “ José Sadoval”